Google se pone firme con los fabricantes

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Google quiere que los fabricantes se tomen en serio el tema de las actualizaciones. Próximamente podría obligarles a actualizar sus dispositivos si quieren disponer de las Google Apps en un nuevo intento de acabar con la fragmentación de Android.

Y es que la decisión final de actualizar los modelos a las últimas versiones de Android siempre ha dependido de los fabricantes, lo que da lugar a la gran fragmentación que vivimos en Android. Google por su parte se puso manos a la obra, y en su último sistema, Android 4.4 KitKat, encontramos unos requisitos reducidos para que esta versión pueda llegar a un mayor número de dispositivos, pero lo cierto es que los fabricantes no se han subido al tren.

Ahora hay rumores, que parecen tener una base bastante sólida, que indican que Google podría obligar a los fabricantes a actualizar sus dispositivos si quieren tener acceso a Google Apps. Se trata de un movimiento arriesgado por parte de Google que obligará a los fabricantes a ejecutar una API específica si quieren que sus dispositivos puedan ejecutar los google Play Services. Estas APIs están relacionadas con la versión de Android.

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Si la tabla de arriba  se cumple, significaría que cualquier terminal que no tenga al menos Android 4.2 hasta abril, a la hora de presentarse, se quedaría sin los Google Play Services.

De hecho, los fabricantes tienen hasta el 31 de julio de 2014 para actualizar sus prototipos a la API correspondiente a Android 4.3. Así, si los fabricantes quieren seguir disfrutando de un punto clave del ecosistema Android actual, tienen que ponerse las pilas y tener lista una versión de sus prototipos con versiones más recientes del sistema operativo.

De este modo, tratarán de evitar aquellos modelos de tablets o teléfonos lanzados de gama baja y versiones desfasadas de Android.

Para facilitar esta transición, Google ofrecerá mejoras en cuanto al kit de desarrollo se refiere, para así, optimizar las últimas versiones en aquellos dispositivos de procesadores menos potentes y con poca memoria, y llevando versiones modernas a productos más limitados en cuanto a especificaciones.

Estamos ante un intento más por parte de Google por terminar con la fragmentación, ahora falta ver cómo le sale la jugada. Lo que está claro es que por los de Mountain View no va a ser.

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